En principio, el programa será voluntario y a través del Instituto de Vivienda para que los interesados puedan solicitar la constancia de condominio familiar con la cual las nuevas construcciones quedarán inscritas en el Registro Público de la Propiedad, debidamente notariadas y con los dictámenes de ingeniería y protección civil correspondientes, señala la consejera jurídica del Distrito Federal, Leticia Bonifaz.
Argumenta que de lo que se trata es que la gente se ponga al corriente y le herede certeza jurídica y física a su familia respecto a la propiedad que han edificado.
El decreto mediante el cual se formaliza este programa, establece requisitos básicos para que los interesados puedan obtener los beneficios de condonación de adeudos y trámites. Entre los requerimientos se cuentan que el lote familiar cumpla con el uso de suelo permitido, un dictamen de seguridad estructural por parte de la Secretaría de Desarrollo Urbano, que la propiedad origen cuente al menos con un baño y un dormitorio, así como con los servicios de iluminación y ventilación natural.
Además deberá contar con una conexión de drenaje a la red pública o en su defecto con fosa séptica.
Mediante este Programa se busca garantizar además la seguridad de quienes habitan en esas construcciones, que por lo general carecen de planeación, peritajes técnicos en materia de protección civil, y regularización administrativa ante el Registro Público de la Propiedad.
El Programa será ejercido por el Instituto de la Vivienda, con la colaboración del Colegio de Notarios, el Colegio de Ingenieros, la Secretaría de Finanzas, la Consejería Jurídica y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.
Fuente: Reforma; 3 de octubre de 2007.
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